Quisiera que me agarre la vejez al lado tuyo, caminando diciéndome al oído "no me sueltes la mano". Dejame que te diga lo que siento, en esas noches de mi vida, lo que yo daría por tenerte un día. Y si me como la cabeza por las noches, solamente digo; lo hago para tenerte un rato más conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario