domingo, 4 de abril de 2010

En tiempos donde nadie escucha a nadie, en tiempos donde todos contra todos; en tiempos egoístas y mezquinos, en tiempos donde siempre estamos solos. Habrá que declararse incompetente en todas las materias de mercado, habrá que declararse un inocente o habrá que ser abyecto y desalmado; yo ya no pertenezco a ningún istmo, me considero viva y enterrada; yo puse las canciones en tu walkman, el tiempo a mi me puso en otro lado. Tendré que hacer lo que es y no debido, tendré que hacer el bien y hacer el daño; no olvides que el perdón es lo divino y errar, a veces, suele ser humano. Si alguna vez me cruzas por la calle,
regálame tu beso y no te aflijas si ves que estoy pensando en otra cosa, no es nada malo; es que pasó una brisa, la brisa de la muerte enamorada que ronda como un ángel asesino; mas no te asustes, siempre se me pasa, es solo la intuición de mi destino..
(Nadie nos prometió un jardín de rosas, hablamos del peligro de estar vivo; no vine a divertir a tu familia mientras el mundo se cae a pedazos)

No hay comentarios:

Publicar un comentario